Estancia El Ombú

 


El Ombú in San Antonio de Areco is one of the most well known estancias in the north of Buenos Aires, and a place for our family to take a weekend during "Winter Break", for a short respite from the noise of the city.  My favorite thing about this estancia is that the gauchos allow us to gallop with the horses. We ride twice a day, from six year olds to adults, each on his or her own horse. I went on one ride with 12 kids and three adults, thinking to myself, that this ride would not be possible in the states due to liability issues.  Will is normally a little more fearful on horses but he had been on one ride that morning and was feeling confident. So when I asked Charlie and Will if they were ready to run they both said yes (with gleams in their eyes).  Slightly fearing they might fall off, I took off at full speed, and when I looked back I was happy to see that they were both solidly on their horses and right behind me (now with huge grins on their faces).  There are few things that I enjoy as much as galloping on a horse at full speed out in the country and the exhilarating feeling of total freedom

Fuimos a una estancia durante las vacaciones de invierno para tener un breve respiro de los ruidos de la ciudad. El nombre de esta estancia es El Ombú y está ubicada en San Antonio de Areco. Lo que más me gusta de esta estancia es que los gauchos nos permiten galopar con los caballos. Fuimos en un cabalgata en la que la proporción de adultos a los niños fue de 2 a 8. Me quedé pensand oque esto nunca pasaría en los Estados Unidos.  Will normalmente tiene miedo de los caballos, pero había ido en un cabalgata por la mañana y tenía más confianza. Así que cuando le pregunté a Charlie y Will si estaban dispuestos a galopar  los dos dijeron que sí con destellos en los ojos. Así que salí a toda velocidad con los dos atrás de mí - con un poco de temor a que  uno de ellos pudiera caer. Cuando miré hacia atrás yo estaba feliz de ver que ambos estaban sólidamente en sus caballos y detrás con una sonrisa enorme en sus rostros. Hay pocas cosas realmente que me gustan tanto como el galope a caballo a toda velocidad en el campo. La sensación para mí esde total libertad y alegría.  Cuando regresamos a Buenos Aires, Will dijo que él ya extraña los caballos.